lunes, 7 de agosto de 2017

Desbloquéate



Borra estas frases recurrentes de tu mente de una p. vez.

Ni eres torpe, ni los demás tienen más fuerza de voluntad que tú, ni eres vag@ ni, mucho menos, eres inútil. Simplemente no tienes hábito, y eso tiene fácil (y sí, muy difícil solución). Dicen que se necesitan 21 días para convertir una acción “extraordinaria” en un hábito. Quizá tú necesites 30 o 15, simplemente hay que darle tiempo al tiempo.

Escucho en demasiadas ocasiones el “claro, cómo no te vas a cuidar tú si eres dietista”. Perdona pero un título no te da un poder sobrenatural para cuidarte de por vida, ojalá. Te da formación e información, pero de controlar la mente se tiene que ocupar cada uno en su casa.
Y no es nada sencillo, pero se consigue. Yo, hoy por hoy, al menos he conseguido ser aliada de mi mente (casi siempre) y no estar batallando todo el día con ella. ¿Cómo? Algunas de las pautas que me sirven para desbloquearme y entender lo que me pasa para poder mejorarlo son estas:

1.”Organización”: es tu nueva palabra favorita. Suena a tópico pero tener por escrito todo el menú de la semana (y cocinar la mayor parte de las cosas en tu día libre) o el momento en el que vas a hacer ejercicio cada día suele ayudar. Dejar lo mínimo a la improvisación en estos temas es lo mejor.

2.”Aprovechar el tiempo al 200%”: Ya sé que nadie tiene tiempo para hacer ejercicio, es la excusa TOP de todo el mundo. Pero es mentira, siempre. Y siempre es siempre, no me la intentes colar. Solamente ten en cuenta que 15 minutos un día es mejor que nada. ¿Y qué son 15-30 minutos en 24 horas? Pues eso, no me hagas reír. Hazme sentirme orgullosa.

3.”Pasar de las modas”: Sé que lo último en las rrss es hacer ver que practicas X deporte y que tú también quieres ser guay. Pero mira, mejor que no. Busca el ejercicio que de verdad te entretenga y te motive, ese que no te dé fatiguita solo pensar que tienes que ponerte a ello. Quizá tengas que probar varios, no vas a acertar a la primera. Lo “mío” son las pesas y he tardado mil años en darme cuenta de que no odio entrenar, pero que no me gustan todos los entrenamientos. Encuentra el tuyo y nada en él feliz.

4.”No fliparse el primer día”: A ver amig@, si el lunes que empiezas a entrenar después de tirarte 10 años tirad@ en el sofá estás practicándolo hasta que los higadillos se te salen por las cuencas de los ojos, ¿qué pasará al día siguiente? Correcto, agujetas muerte totality. Y al otro día más agujetas, ¡venga! Y si al tercer día sigues sin poder tirar de tu cuerpo no harás más ejercicio en toda la semana. Y al siguiente lunes, repetición de la jugada…
Empieza suave, ve aumentando ritmo, tiempo e intensidad y, muy importante, sé CONSTANTE. Las agujetas del principio no te las quita ni la Caridad, pero no querrás morir cada vez que te muevas.

5.”NO TE EXIJAS, NO TE OBLIGUES SIN SENTIDO”. La fundamental.
Hoy no has hecho ejercicio, no te preocupes, mañana hay una nueva oportunidad y la aprovecharás.
Hoy te has tomado un helado, no te martirices, disfrútalo y a seguir.

Cuándo te des cuenta de que arrepentirte y/o castigarte por algo que ya ha pasado no vale de una mierda, tu mente empezará a ayudarte a avanzar.

Ahora ya sabes que puedes, que no eres menos que nadie. Sólo te queda demostrártelo a ti mism@.

¡A por todas!

lunes, 15 de mayo de 2017

La realidad que ayuda

Ninguno de nosotros somos perfectos, ni siquiera esos que van de dioses atléticos, súper sanos y equilibrados.
La mayoría no nacimos con un brócoli debajo del brazo, ni jugábamos con las pesas ya en los recreos del cole.

Los que ya hace tiempo me regaláis vuestras visitas y me leéis, sabéis que siempre abogo por mostrar la realidad más absoluta de cada uno de nosotros.
Por supuesto, es importante divulgar buenas palabras, consejos, información y buenos hábitos y, ni que decir tiene, que hay que predicar con el ejemplo. Pero... somos humanos, no hemos salido del cascarón  sabiéndolo todo sobre una vida saludable y menos aún llevándola a cabo siempre.

Por eso un día más, quería compartir algo sobre personas reales.
Seguro que a muchos os suena Sergio Peinado (@Sergio_Trainer), un tipo sano y deportista donde los haya.
Hace unas horas ha subido un nuevo vídeo donde explica su alimentación de un día. De él (el vídeo, que no dura ni 20 minutos, aquí lo tenéis: https://www.youtube.com/watch?v=LC85FK5BP5w&feature=youtu.be ) he podido sacar 5  reflexiones interesantes y he querido contároslas:

1. No siempre ha sido un tio fuerte y saludable. Parece que ha tenido una vida anterior llena de kilos de más, comida basura y malos hábitos (lo deja entrever a mitad del vídeo, y me encantaría que lo explicara más adelante).

2. No se hizo súper healthy de la noche a la mañana. Con paciencia, constancia y sin tirar la toalla, ha ido aceptando las verduras y sus bondades, incluyéndolas en todas sus comidas.
Nota: dice que no le gusta el tomate pero que sabe que TIENE que tomarlo. Personalmente creo que si, de ninguna manera, te gusta una verdura no hay por qué obligarse a comerla. Todas son buenas y seguro que los beneficios de esa que odias los encuentras en otra que te guste más (yo odio el tomate crudo también y, simplemente, no lo tomo).

3. Parece que sus hábitos son hacer deporte en ayunas y dividir su alimentación en dos comidas (cargaditas, claro) al día. ¿Es lo mejor? ¿Debemos seguir su rutina todos? No necesariamente. Es un ejemplo más de alimentación y hábitos saludables. Esta es la forma de vida que a él le va bien, cada uno debe encontrar la suya y no seguir la del vecino porque ha perdido 8 kilos en una semana.

4. Por supuesto, los ultraprocesados ni asoman en el vídeo. De eso SÍ debemos aprender y debemos seguir su ejemplo.

5. Reconocer los defectos y limitaciones de cada uno es clave. El pobrecito mío no es un gran chef (y es consciente) por lo que se ve... Cortando al aire queso en el plato... Una tabla de cortar para este hombre, ¡por Dios!
Esto demuestra, entre otras cosas, que no hay que se un gran cocinillas para alimentarse bien, así que ese tipo de excusa ya podéís tirarla a la basura del olvido.
Ojo, eso no quiere decir que no sea recomendable aprender un poco sobre cocina, sobretodo para conocer algunas técnicas básicas (y no tan básicas) que os ayuden a cocinar rico, conservar mejor los nutrientes de los alimentos y hacer de vuestros platos algo ameno y original.

Qué os parece, interesante ¿verdad? Ejemplos así, llenos de realidad, buena onda y salud son los que nos hacen falta cada día :)

Gracias por leernos, Nutrientérate.

martes, 18 de abril de 2017

Que no es por mí, es por ti. Joder.

No, no tienes que "ponerte a dieta" porque alguien te ha dicho que has cogido unos kilitos.

No, no tienes que intentar dejar la comida basura para que otros te vean mejor.

No, no tienes que pensar en comer más saludable para que tu familia deje de darte la charleta.

No, no tienes que proponerte practicar ejercicio porque has visto a una en la TV que hace crossfit y está cañón.

Es una cuestión de prioridades. De toma de decisiones. Por ti, y solo por ti.



¿Cuál es el plan? La línea es fina, y la obesidad mata. Directa o indirectamente.

Quieres ver que pasará a tu alrededor muchos años más o simplemente te da igual. 
Quieres saber si serás madre, tío, abuela, o te da igual. 
Quieres comprobar si sacarás esos exámenes tan difíciles, si viajarás a ese sitio tan deseado o si llegarás a conquistar a esa persona por la que suspiras, o realmente te la pela.

¿No quieres perderte lo que vendrá?
La línea es fina. Todos acabamos, sí, pero el cuándo y el cómo es una incógnita a la que SÍ puedes darle forma de alguna manera.

Si me preguntaran por qué yo intento llevar una vida saludable una de las respuestas sería clarísima (los que de verdad me conocéis adivinaréis la respuesta, seguro): La muerte me da pavor, pánico, de las pocas cosas que de verdad me quita el sueño.
Por eso cuido mi cuerpo, para alargar lo más posible el cuándo y hacer lo más favorable posible el cómo.

Así que hazte un favor. A ti.
Encuentra tu momento, organízate y empieza a cuidarte.

NADA puede estar por encima de tu salud, porque sin ella no habrá NADA.

viernes, 17 de marzo de 2017

El cuerpo se hace a todo

Has leído que el chocolate con un alto porcentaje de cacao es más sano. Compras uno del 82%, pruebas: “Dios, qué amargo. ¿A quién le puede gustar esto? paso”.



Te encanta ir a la moda, y ahora la moda es ser “fit” y “healthy” así que decides serlo tú también. Esta noche de cena, merluza y calabacín a la plancha. A la mitad del plato: “Joder, que soso. ¿Quién come esto dos días seguidos? DAME MI CROQUETAS”.

Alguien te ha dicho que el cacao puro sin azúcar es mejor que el medio bote de colacao que echas a la leche por las mañanas (y, a veces, por las tardes. Y alguna noche antes de dormir…). Lo pruebas: “AGGG, esto no hay quién se lo beba. ¿DÓNDE ESTÁ MI COLACAO?”



Por qué probar algo más de una vez si la primera no te convenció, ¿verdad?

Sin embargo,  no te veo dejando de tomar cerveza, aunque cada vez que te tomas la primera el sabor no es precisamente cautivador (los que la toman dicen que el primer sorbo está malo, amargo. Yo no lo sé porque en mis 26 años no la he probado. Y aquí sigo por cierto, viva y coleando).

Ni te veo huyendo del amigo del sábado que te propone tomar una copa, aunque tu expresión al tomar el primer sorbo sea la de un mono comiendo limones: “uff, está cargadito el ron-cola”.

¿POR QUÉ?
Quizá porque mola más ser socialmente aceptado que saludablemente vivo. O por desinformación, o por pereza,… o porque somos un poco monguers, no sé.

De verdad, no es fácil comenzar con unos hábitos saludables, es cierto. Pero merece MUCHO la pena.
Los primeros días tomando verdura vas a soñar que te crece un brócoli en la oreja. Después tomo el mundo va a querer probar tu hamburguesa de garbanzos y espinacas, ¡suena gourmet!

Terminarás amando el chocolate amargo, e incluso te envalentonarás y probarás el 99% cacao. (que yo sigo sin poder tragar, soy humana a pesar de mis intentos xD).

Y, un día, te horrorizarás recordando la cantidad de colacao / nesquick que tomabas cada día. (que no quiere decir que un día, porque sí, porque te apetece, no puedas tomarte uno).

Pequeños cambios en la vida diaria pueden proporcionarte un gran cambio en tu salud, en tu físico, en todo.

Aunque pienses lo contrario. Aunque creas que nada va a cambiar si tomas menos productos y más ALIMENTOS. Aunque seas de esos que aseguran que no te vas a morir por desayunar colacao, merendar galletas y zumo y cenar un cruasán relleno de bacon (igual que esos fumadores que no creen que vayan a morir por “fumar un poco”. Dios mío…).


Cambia todo, vaya si cambia. Anímate, ¡el que no arriesga no gana!

viernes, 24 de febrero de 2017

El armario enemigo

Y no hablo del de la ropa de cuando pesabas 5 kg menos y te quedaba todo más kuki.
Hablo precisamente del que esconde las cosas que te han hecho “ganar” esos 5 kg.

En la cocina, arrinconado y oscuro, como si no lo quisiéramos. Ja!

En la mayoría de las casas de la gente que conozco y/o he ayudado a intentar mejorar su alimentación y estilo de vida existe un recoveco lleno de productos poco interesantes, que sus propios dueños definen de las siguientes maneras:

-Las patatas fritas son para las visitas, habrá que ponerles algo de picar, ¿no?

-Los dulces son para mi marido, no sabe merendar si no es una magdalena / cortadillo / galletita. Pero eh, pone en el paquete que son aptos para diabéticos porque no llevan azúcar (pero sí fructosa, grasa de palma, harinas refinadas,…y calorías para “parar un carro loco”. O más bien para ponerlo muy en marcha).

-El colacao es para los niños, ¡algo tendrán que desayunar!

-El chorizo es para echar un pelín en el puchero, me lo traen del pueblo, ¡es artesanal y natural!

-Los huevos kínder son para mi sobri, me gusta darle un regalito cuando viene a verme.

Pero qué co… ¿Tú te escuchas? Porque yo también he puesto esas excusas y ahora me doy vergüenza cuando lo pienso.
Sé honest@, ¿quién se termina comiendo esas cosas siempre?

Aunque te cueste reconocerlo, si está en TU casa vas a terminar comiéndotelos TÚ. En alguna tarde de aburrimiento, o de sofá y peli, en una noche de un día pésimo que no te ha dado tiempo a preparar nada para cenar,… En cualquier momento, si lo tienes al alcance de tu mano, terminará en tu tripa.

Algunas personas dicen que no tener la tentación en casa no es un logro, que es mejor tenerla y aprender a pasar de ella.
Eso sería ideal amig@, pero la mayor parte de los mortales no funcionamos así de bien.

Hoy en día yo llevo una vida más o menos saludable, tengo estudios sobre el tema, conozco mis puntos débiles y a veces hasta consigo vencerlos. Pero, ¿sabes qué? No puedo tener por casa mucho pan (de los colines/picos ni hablamos) o unos dulces. Porque me los termino comiendo, pronto, y rápido.
Y las visitas tendrían que comerse el brócoli abandonado en la nevera.

Reflexiona, ser fuerte es importante, pero reconocer tus debilidades y gestionarlas bien me parece mejor aún.


*Nutrienterate

viernes, 17 de febrero de 2017

De esos días que...

Vuelves a casa del trabajo (medianoche). La semana se te está haciendo eterna, tienes más trabajo del habitual y encima sólo librarás el domingo.
Según giras la llave para entrar al hogar te vienen a la cabeza unas ganas irrefrenables de comerte 8 napolitanas, o 10 donettes, o una bolsa de magdalenas,… Uf, mal vamos.

Te quitas el abrigo, enciendes la tele (cualquier serie de estas para pasar el rato), te sientas en una silla de la cocina:
“Respira, ¿qué había de cena? Agg, caballa en escabeche. Con lo que me apetece llenar mi panza (y mis pensamientos, mi cansancio, mi estrés) de cualquier cosa que chorree chocolate. Menos mal que en casa nunca suele haber de esas cosas. Aunque podría comerme entera la tableta de chocolate 80% de cacao que sí tengo. O descongelar un buen pedazo de pan, fundir la tableta en el micro, bañar la tostada en ella y pa’ dentro. Ays…Respira”

Sales de la cocina, te pones el pijama y vuelves. Caballa en escabeche, ¿no? Emmm… Uf, vale…
Joder, ¡sabe a gloria!

El plato vacío, tu tripa saludablemente llena y ese pensamiento chocolatero que ya casi no está.
De postre, una onza del choco 80% cacao que tanta ayuda te presta muchas veces. Súper lavado de dientes, y a dormir.

El día ha sido una mierda, pero tú NO. Y eso te deja descansar tan en paz…


*Nutrientérate

miércoles, 1 de febrero de 2017

Listo en 5 minutos

Seguro que muchos de vosotros ya habéis visto el nuevo producto de maggi “Que cocine…” ¿verdad?

Para los que no, os cuento: Son unos botes tipo “yatekomo” y otros mejunjes comerciales, que alberga en su interior pasta y un sinfín de ingredientes MUY POCO INTERESANTES para nuestra salud (entre ellos: grasa de palma, azúcar, maltodextrina de patata, maltodrextina de maíz, jarabe de azúcar).

Así se presenta y vende:





Podríamos decir mil cosas de este nuevo invento pero hoy me voy a centrar en su slogan principal (o el que me parece más llamativo a mí): “listo en 5 minutos”. Y bien, ¿esto es un logro para un “mierder producto”? Desde mi punto de vista NO.

¿Sabes cuántas comidas ricas y saludables se pueden hacer en 5 minutos? Ahí van unas cuantas ideas:


La industria no quiere ponértelo fácil, no quiere que te cuides comiendo, no quiere que te alimentes como es debido. Más bien le da igual. Sólo quiere vender, vender y sacar beneficios.

Por eso, gasta tu dinero en algo que de verdad merezca la pena. Y cocina, leche, ¡que no es para tanto!

Gracias por leernos, Nutrienterate.

jueves, 12 de enero de 2017

Personas reales

Profesionales de la nutrición, esa gente con súper poderes que nunca come de más, no “peca” con una chocolatina y, por supuesto, ni de coña se pega un atracón de chuches en una tarde de mantita y sofá.
¿Verdad?

Bueno… Parece que esa es la imagen que se intenta dar siempre en las redes sociales. Y la verdad, estoy empezando a entender que mucha gente parezca estar harta y llame extremistas a algunos DN.
No puedo hablar por todos, pero daré mi opinión y hablaré por mi propia experiencia: Los profesionales de la nutrición no somos perfectos. No. Al menos yo.

Tengo épocas de “bajón” en los que me da por merendar napolitanas a diario, hay meses que hago menos ejercicio del que debería porque me ganan las excusas y a veces caigo en la tentación de los postres hipercalóricos cuando como fuera. Son las menos veces al año y siempre suelo conseguir recuperar el "buen camino". Pero pasa.

Soy una persona real, y como tal tengo defectos y fallo a veces. Y estoy segura de que la mayoría de los DN que solo publican #Realfood y buenos consejos también, pero eso no “lo sacan a la luz”.

No es una crítica, de verdad. Simplemente llevo tiempo pensando que deberíamos mostrar también nuestras flaquezas para que los que “nos siguen” vean que no son bichos raros con la fuerza de voluntad en la profundidad de los océanos y que nunca llegarán a conseguir nada.
Los objetivos saludables se consiguen, con tiempo y paciencia. Y con fallos, por desgracia.


Gracias por leernos, y disculpas si ofendo a alguien.