jueves, 19 de octubre de 2017

Se hace camino al andar. No dudes en moverte.

Los que se mueven más no tienen súperpoderes, no disponen de más horas al día, no tienen más fuerza de voluntad.
Simplemente el movimiento llama al movimiento, al igual que el sedentarismo llama al sedentarismo.


Es cuestión de lograr que movernos sea una costumbre o rutina, no un momento concreto del día que encima nos cuenta una barbaridad hacer.
¿Es fácil? no ¿Es tan complicado como creemos? Tampoco.


No estamos hablando de que pases del sofá a prepararte una maratón.
Algunos consejos para comenzar a moverte más, puedes hacerlos desde YA y no cuestan tanto trabajo. Prueba unos días, no perderás nada y podrás ganar vida: 

-Ve andando a todas partes, siempre que no suponga un sobreesfuerzo.
Ejemplo: Trabajas a 10 minutos andando de tu casa pero siempre vas en coche porque vas justo de tiempo. Aunque resulta que tardas 5 minutos en llegar a la calle del trabajo (en coche), contando con que todos los semáforos estén en verde y no haya mucho tráfico. Una vez allí te estresas durante al menos otros 5-7 minutos buscando aparcamiento porque "por qué todo el mundo tiene que venir en coche". Total, que tardas lo mismo que tardarías andando, y encima no tendrías que insultar a ningún idiota que se salta un ceda.

Otros ejemplos: ir a la compra, visitar a tus padres, ir al médico, ir al gimnasio, ir a una quedada con amigos,…

-Si vas en transporte público, bájate una o dos paradas antes de la tuya.
Parece poco pero todo suma. Un último paseíto tomando el aire, escuchando música o viendo los detalles de la gente al pasar antes de entrar a trabajar sienta mejor que los curvazos y frenazos del conductor del bus, de verdad.

-Sube y baja por las escaleras EN TODAS PARTES:
Ejemplo: Llegar a casa.
Posibles réplicas: “Claro, eso lo dices tú que no trabajas todo el día de pié y llegas a casa las tantas”. Soy camarera a jornada completa en el restaurante de un hotel bastante amplio y por la noche salgo de trabajar al menos a las 12 de la madrugada. Y sí, subo por las escaleras todos los días. Y no, no soy súperwoman. Todas las noches al llegar al edificio me digo “hoy por el ascensor, que no puedo más”. Pero traspaso la puerta del portal y me voy directa a las escaleras (vivo en un 5º). Tranquilamente, viendo las últimas actualizaciones de mis redes sociales, ¡si no voy atenta subo hasta el 6º!

“Es que yo vivo en un 9º bonita”: Pues los primeros días igual solo puedes subir hasta el 3º, ¿y qué? Allí coges el ascensor y mañana a por unos escalones más. En menos de una semana llegas a tu casa por las escaleras sin problema, que no es para tanto bonit@.

Otros ejemplos: edificio del trabajo, pisos de amigos, citas en el médico, estancias en hoteles, visitas a centros comerciales,…

-Aprovecha los ratitos "muertos" que tengas en casa: 
Grábate esto a fuego en la frente: ALGO siempre es mejor que NADA.
Ejemplo: Le quedan 10 minutos a la lavadora, ¿qué hago mientras, mirar twitter? NOOOO, machacarte un poquito con este vídeo de @sergio_trainer (tiene mil y uno más): https://www.youtube.com/watch?v=0PET7imkXWU


-Otras formas de moverse que no se tienen en cuenta pero TODO vale: Paseos cada vez más largos al perro, jugar en el parque con los niños (con los tuyos, no vayas al parque solo a ver qué niños te encuentras que igual sus padres no lo ven bien xD), visitar un lugar de tu ciudad que hace tiempo que no ves, limpiar la casa o el coche, bailar mientras cocinas,… ¡Hay tantas cosas que son movimiento!

Y, claro está, organizar solo o en compañía un entrenamiento rutinario adaptado a tus necesidades y, SOBRETODO, a tus gustos, es muy pero que muy importante. ¿Qué ejercicio es mejor? el que no lloras al pensar en practicarlo. En serio, da igual lo que hagas si te gusta y te mueves. Mira, aquí @sergio_trainer te da unas cuantas opciones (y además te ríes y sufres a la par un rato, viéndole machacarse para llegar a su meta): https://www.youtube.com/watch?v=r7C580Qwlfw


¡A por todas!

martes, 19 de septiembre de 2017

Aquí no va nadie al volante.

Repaso al artículo leído estos días… (leedlo antes o no os enteraréis de nada)


Lejos de meternos en ideologías u opiniones religiosas, nos quedaremos con los detalles nutricionales del asunto (la mayoría plasmados en opiniones de las madres ofendidísimas). ¡No tienen desperdicio, oiga!

“¿Por qué los niños tienen que dejar de comer carne de cerdo?”
A)Porque hay mil posibilidades mejores, que incluirían alimentos que podrían tomar TODOS los niños inscritos en el comedor.

B)No tienen por qué no tomarla, dásela en tu casa a la hora de la cena, desayuno, merienda, fin de semana,…

“Nos vendieron que el menú iba a ser ecológico” 
Sinceramente, leyendo esta opinión parece que esta madre ni sabe lo que significa que algo sea ecológico.  Y con la opinión de la mediterráneo más de lo mismo…

“En el menú había un exceso de verdura y carencia de carne” 
Bueno, esta opinión es para tirarse al suelo (no sé si de risa o de llanto). Vivimos en un país lleno de procesados y obesidad infantil ¿y te vas a quejar de que ponen mucha verdura en el comedor a tu hij@? Seguramente esta madre sea la que luego en casa intenta obligar a sus hijos a tomar verdura, pero en el comedor, no gracias, no vaya a ser que le gusten y tenga que cocinar más en casa.

Por cierto, ¿en qué se basará para decir semejante estupidez? Ah sí, seguramente en el oráculo “pirámide nutricional”.

“Cuscús, tabulé, cúrcuma” 
Aberraciones de la gastronomía, sí. ¡Que vuelvan las varitas de (no)pescado rebozadas y fritas! Eso sí, yo esta noche me voy al restaurante indio de moda, a probar platos que no sé ni pronunciar pero son muy cool.


No sé si será exagerada mi opinión, pero creo que negarse de manera tan extrema a que los niños prueben algo nuevo alegando esas opiniones denota:

A)Poca educación nutricional: qué más da cómo llamen al menú o a la carne. Si la comida de tu hij@ va a basarse sobretodo en ALIMENTOS, deberías estar más agradecid@ que ofendid@.

B)Poca empatía: Según leemos, el objetivo del nuevo menú era que TODOS los niños del centro pudieran estar bien alimentados. Después esperaréis  que vuestros hijos sean respetuosos con los demás niños…

Veréis, no soy madre pero creo que si mi hijo un día viniera a casa diciendo que hoy han cambiado las croquetas de chorizo de siempre por tabulé, pensaría “elegí bien ese cole”. Ah, y animaría a mi hijo a aprender más sobre ese plato y a prepararlo juntos en casa. Eso se llama EDUCACIÓN NUTRICIONAL.

Llamadme loca.


Gracias por leernos, Nutrientérate.

lunes, 11 de septiembre de 2017

La compra saludable es cara, ¿o no?

¿Ya estamos todos? SIIIII
¿Se acabaron las vacaciones? SIII L
¿Hemos ganado unos kilillos? SIII jijiji
¿Queremos perderlos saludablemente? SÍIII POR DIOS

Muy bien, esa es la actitud pero  qué comemos, con lo caro que es comer sano y lo pelaos que se han quedado los bolsillos después del verano.
Bueno pues, hoy vengo a enseñarte que no, que comer bien (o mejor, no comer mal) no es tan caro cómo piensas.

Además, me gustaría abrirte los ojos respecto a los productos insanos. Por supuesto no son saludables pero es que además, en muchos casos ni son baratos.
Hoy vamos a coger el carrito y hacer una compra saludable y otra mucho menos. A ver a qué conclusión llegamos. ¿Lista hecha? ¡Al mercao!

Primera parada: sección “desayunos”.

Ese apartado en el que la industria de los ultraprocesados quiere hacerte creer que necesitas todos sus productos para empezar bien el día. No quiero extenderme en este tema porque da para libro. En resumidas cuentas dejaré algo claro: Desayunar NO es imprescindible, NO es obligatorio y NO vas a morir/engordar por no desayunar.
Ahora bien, si te gusta hacerlo (a mí me encanta), hazlo bien. ¿Y qué es bien? Ajá…

LO QUE LA INDUSTRIA QUIERE  QUE DESAYUNEMOS VS UN PEQUEÑÍSIMO EJEMPLO DE LO QUE PUEDES DESAYUNAR

(¡Pincha en cada foto para poder ver algo en claro!)

Y los frutos secos parecían caros… ¡Joder con las barritas kukisanas!

Segunda parada: sección “matar el gusanillo”

A ver, aclaremos otra cosa importante: durante muchos años se ha difundido y defendido la idea de que HAY QUE comer un mínimo de 5 veces al día o caerás desplumado al suelo. Bueno, a día de hoy podemos aseverar que esta información NO es cierta.
No existe un número de comidas fijas u obligatorias que hacer cada día. Esto dependerá de cada persona, de sus hábitos, costumbres y gustos. Ahora bien, si eres de los que haces esas comidas pues, para variar, procura hacerlo bien.

AQUÍ OPCIONES QUE ELEGIMOS AÚN SABIENDO QUE NO SON SALUDABLES (TOTAL, POR UN DÍA…) VS ALGUNAS MEJORES IDEAS:



Probablemente, si fuera un aperitivo de un día aislado, no pondríamos mucha “pega”. Pero piénsalo, de los 7 días de la semana y de las 4-5 comidas que haces al día, ¿cuántas ocupa ese snack repleto de calorías vacías? Exacto, demasiadas… Demasiados € y salud tiradas a la basura…

Tercera parada: sección “comidas principales”

Se te echa el tiempo encima y aún ni has pensado que pondrás en la mesa para comer o cenar hoy. ¿Solución? La peor y más habitual, tirar de precocinados. La mejor, sin duda, es la organización. Aprovechar un ratito del tiempo libre en familia para cocinar lo que será el “grueso” de las comidas de la semana.
“Qué coñazo” ya, ya. A mí es que me molesta un poco más morir prematuramente por una enfermedad ligada a la obesidad o pasarme toda la senectud en el médico, no sé. Llámame loca.
Llámame lo que quieras, pero COCINA QUE NO ES PARA TANTO.

Ahorrarás salud y dinero. ¿Dinero? Pues sí, mira mira…




Espero que hayas entendido e interiorizado el objetivo de este post: Puede que comer saludable no sea todo lo barato que esperamos pero ingerir productos ultraprocesados tampoco lo es. Sabiendo esto, ¿por qué seguir comiendo mal cuando puedes mejorarlo un poco sin arruinarte?

Pd: Cada apartado de comidas son solo ejemplos, CUALQUIER ALIMENTO sirve para cualquier momento del día. Que no te engañen.

Pd2: Ni siquiera he rebuscado los alimentos más baratos del mercado, así que puedes ahorrar aún más en tu compra organizándote y mirando etiquetas y precios.

Pd3: La mayoría de los precios están sacados de la web www.tudespensa.com Puedes consultarla para ver que no he “amañado” nada J


Gracias por leernos, Nutrientérate.

lunes, 7 de agosto de 2017

Desbloquéate



Borra estas frases recurrentes de tu mente de una p. vez.

Ni eres torpe, ni los demás tienen más fuerza de voluntad que tú, ni eres vag@ ni, mucho menos, eres inútil. Simplemente no tienes hábito, y eso tiene fácil (y sí, muy difícil solución). Dicen que se necesitan 21 días para convertir una acción “extraordinaria” en un hábito. Quizá tú necesites 30 o 15, simplemente hay que darle tiempo al tiempo.

Escucho en demasiadas ocasiones el “claro, cómo no te vas a cuidar tú si eres dietista”. Perdona pero un título no te da un poder sobrenatural para cuidarte de por vida, ojalá. Te da formación e información, pero de controlar la mente se tiene que ocupar cada uno en su casa.
Y no es nada sencillo, pero se consigue. Yo, hoy por hoy, al menos he conseguido ser aliada de mi mente (casi siempre) y no estar batallando todo el día con ella. ¿Cómo? Algunas de las pautas que me sirven para desbloquearme y entender lo que me pasa para poder mejorarlo son estas:

1.”Organización”: es tu nueva palabra favorita. Suena a tópico pero tener por escrito todo el menú de la semana (y cocinar la mayor parte de las cosas en tu día libre) o el momento en el que vas a hacer ejercicio cada día suele ayudar. Dejar lo mínimo a la improvisación en estos temas es lo mejor.

2.”Aprovechar el tiempo al 200%”: Ya sé que nadie tiene tiempo para hacer ejercicio, es la excusa TOP de todo el mundo. Pero es mentira, siempre. Y siempre es siempre, no me la intentes colar. Solamente ten en cuenta que 15 minutos un día es mejor que nada. ¿Y qué son 15-30 minutos en 24 horas? Pues eso, no me hagas reír. Hazme sentirme orgullosa.

3.”Pasar de las modas”: Sé que lo último en las rrss es hacer ver que practicas X deporte y que tú también quieres ser guay. Pero mira, mejor que no. Busca el ejercicio que de verdad te entretenga y te motive, ese que no te dé fatiguita solo pensar que tienes que ponerte a ello. Quizá tengas que probar varios, no vas a acertar a la primera. Lo “mío” son las pesas y he tardado mil años en darme cuenta de que no odio entrenar, pero que no me gustan todos los entrenamientos. Encuentra el tuyo y nada en él feliz.

4.”No fliparse el primer día”: A ver amig@, si el lunes que empiezas a entrenar después de tirarte 10 años tirad@ en el sofá estás practicándolo hasta que los higadillos se te salen por las cuencas de los ojos, ¿qué pasará al día siguiente? Correcto, agujetas muerte totality. Y al otro día más agujetas, ¡venga! Y si al tercer día sigues sin poder tirar de tu cuerpo no harás más ejercicio en toda la semana. Y al siguiente lunes, repetición de la jugada…
Empieza suave, ve aumentando ritmo, tiempo e intensidad y, muy importante, sé CONSTANTE. Las agujetas del principio no te las quita ni la Caridad, pero no querrás morir cada vez que te muevas.

5.”NO TE EXIJAS, NO TE OBLIGUES SIN SENTIDO”. La fundamental.
Hoy no has hecho ejercicio, no te preocupes, mañana hay una nueva oportunidad y la aprovecharás.
Hoy te has tomado un helado, no te martirices, disfrútalo y a seguir.

Cuándo te des cuenta de que arrepentirte y/o castigarte por algo que ya ha pasado no vale de una mierda, tu mente empezará a ayudarte a avanzar.

Ahora ya sabes que puedes, que no eres menos que nadie. Sólo te queda demostrártelo a ti mism@.

¡A por todas!

lunes, 15 de mayo de 2017

La realidad que ayuda

Ninguno de nosotros somos perfectos, ni siquiera esos que van de dioses atléticos, súper sanos y equilibrados.
La mayoría no nacimos con un brócoli debajo del brazo, ni jugábamos con las pesas ya en los recreos del cole.

Los que ya hace tiempo me regaláis vuestras visitas y me leéis, sabéis que siempre abogo por mostrar la realidad más absoluta de cada uno de nosotros.
Por supuesto, es importante divulgar buenas palabras, consejos, información y buenos hábitos y, ni que decir tiene, que hay que predicar con el ejemplo. Pero... somos humanos, no hemos salido del cascarón  sabiéndolo todo sobre una vida saludable y menos aún llevándola a cabo siempre.

Por eso un día más, quería compartir algo sobre personas reales.
Seguro que a muchos os suena Sergio Peinado (@Sergio_Trainer), un tipo sano y deportista donde los haya.
Hace unas horas ha subido un nuevo vídeo donde explica su alimentación de un día. De él (el vídeo, que no dura ni 20 minutos, aquí lo tenéis: https://www.youtube.com/watch?v=LC85FK5BP5w&feature=youtu.be ) he podido sacar 5  reflexiones interesantes y he querido contároslas:

1. No siempre ha sido un tio fuerte y saludable. Parece que ha tenido una vida anterior llena de kilos de más, comida basura y malos hábitos (lo deja entrever a mitad del vídeo, y me encantaría que lo explicara más adelante).

2. No se hizo súper healthy de la noche a la mañana. Con paciencia, constancia y sin tirar la toalla, ha ido aceptando las verduras y sus bondades, incluyéndolas en todas sus comidas.
Nota: dice que no le gusta el tomate pero que sabe que TIENE que tomarlo. Personalmente creo que si, de ninguna manera, te gusta una verdura no hay por qué obligarse a comerla. Todas son buenas y seguro que los beneficios de esa que odias los encuentras en otra que te guste más (yo odio el tomate crudo también y, simplemente, no lo tomo).

3. Parece que sus hábitos son hacer deporte en ayunas y dividir su alimentación en dos comidas (cargaditas, claro) al día. ¿Es lo mejor? ¿Debemos seguir su rutina todos? No necesariamente. Es un ejemplo más de alimentación y hábitos saludables. Esta es la forma de vida que a él le va bien, cada uno debe encontrar la suya y no seguir la del vecino porque ha perdido 8 kilos en una semana.

4. Por supuesto, los ultraprocesados ni asoman en el vídeo. De eso SÍ debemos aprender y debemos seguir su ejemplo.

5. Reconocer los defectos y limitaciones de cada uno es clave. El pobrecito mío no es un gran chef (y es consciente) por lo que se ve... Cortando al aire queso en el plato... Una tabla de cortar para este hombre, ¡por Dios!
Esto demuestra, entre otras cosas, que no hay que se un gran cocinillas para alimentarse bien, así que ese tipo de excusa ya podéís tirarla a la basura del olvido.
Ojo, eso no quiere decir que no sea recomendable aprender un poco sobre cocina, sobretodo para conocer algunas técnicas básicas (y no tan básicas) que os ayuden a cocinar rico, conservar mejor los nutrientes de los alimentos y hacer de vuestros platos algo ameno y original.

Qué os parece, interesante ¿verdad? Ejemplos así, llenos de realidad, buena onda y salud son los que nos hacen falta cada día :)

Gracias por leernos, Nutrientérate.

martes, 18 de abril de 2017

Que no es por mí, es por ti. Joder.

No, no tienes que "ponerte a dieta" porque alguien te ha dicho que has cogido unos kilitos.

No, no tienes que intentar dejar la comida basura para que otros te vean mejor.

No, no tienes que pensar en comer más saludable para que tu familia deje de darte la charleta.

No, no tienes que proponerte practicar ejercicio porque has visto a una en la TV que hace crossfit y está cañón.

Es una cuestión de prioridades. De toma de decisiones. Por ti, y solo por ti.



¿Cuál es el plan? La línea es fina, y la obesidad mata. Directa o indirectamente.

Quieres ver que pasará a tu alrededor muchos años más o simplemente te da igual. 
Quieres saber si serás madre, tío, abuela, o te da igual. 
Quieres comprobar si sacarás esos exámenes tan difíciles, si viajarás a ese sitio tan deseado o si llegarás a conquistar a esa persona por la que suspiras, o realmente te la pela.

¿No quieres perderte lo que vendrá?
La línea es fina. Todos acabamos, sí, pero el cuándo y el cómo es una incógnita a la que SÍ puedes darle forma de alguna manera.

Si me preguntaran por qué yo intento llevar una vida saludable una de las respuestas sería clarísima (los que de verdad me conocéis adivinaréis la respuesta, seguro): La muerte me da pavor, pánico, de las pocas cosas que de verdad me quita el sueño.
Por eso cuido mi cuerpo, para alargar lo más posible el cuándo y hacer lo más favorable posible el cómo.

Así que hazte un favor. A ti.
Encuentra tu momento, organízate y empieza a cuidarte.

NADA puede estar por encima de tu salud, porque sin ella no habrá NADA.

viernes, 17 de marzo de 2017

El cuerpo se hace a todo

Has leído que el chocolate con un alto porcentaje de cacao es más sano. Compras uno del 82%, pruebas: “Dios, qué amargo. ¿A quién le puede gustar esto? paso”.



Te encanta ir a la moda, y ahora la moda es ser “fit” y “healthy” así que decides serlo tú también. Esta noche de cena, merluza y calabacín a la plancha. A la mitad del plato: “Joder, que soso. ¿Quién come esto dos días seguidos? DAME MI CROQUETAS”.

Alguien te ha dicho que el cacao puro sin azúcar es mejor que el medio bote de colacao que echas a la leche por las mañanas (y, a veces, por las tardes. Y alguna noche antes de dormir…). Lo pruebas: “AGGG, esto no hay quién se lo beba. ¿DÓNDE ESTÁ MI COLACAO?”



Por qué probar algo más de una vez si la primera no te convenció, ¿verdad?

Sin embargo,  no te veo dejando de tomar cerveza, aunque cada vez que te tomas la primera el sabor no es precisamente cautivador (los que la toman dicen que el primer sorbo está malo, amargo. Yo no lo sé porque en mis 26 años no la he probado. Y aquí sigo por cierto, viva y coleando).

Ni te veo huyendo del amigo del sábado que te propone tomar una copa, aunque tu expresión al tomar el primer sorbo sea la de un mono comiendo limones: “uff, está cargadito el ron-cola”.

¿POR QUÉ?
Quizá porque mola más ser socialmente aceptado que saludablemente vivo. O por desinformación, o por pereza,… o porque somos un poco monguers, no sé.

De verdad, no es fácil comenzar con unos hábitos saludables, es cierto. Pero merece MUCHO la pena.
Los primeros días tomando verdura vas a soñar que te crece un brócoli en la oreja. Después tomo el mundo va a querer probar tu hamburguesa de garbanzos y espinacas, ¡suena gourmet!

Terminarás amando el chocolate amargo, e incluso te envalentonarás y probarás el 99% cacao. (que yo sigo sin poder tragar, soy humana a pesar de mis intentos xD).

Y, un día, te horrorizarás recordando la cantidad de colacao / nesquick que tomabas cada día. (que no quiere decir que un día, porque sí, porque te apetece, no puedas tomarte uno).

Pequeños cambios en la vida diaria pueden proporcionarte un gran cambio en tu salud, en tu físico, en todo.

Aunque pienses lo contrario. Aunque creas que nada va a cambiar si tomas menos productos y más ALIMENTOS. Aunque seas de esos que aseguran que no te vas a morir por desayunar colacao, merendar galletas y zumo y cenar un cruasán relleno de bacon (igual que esos fumadores que no creen que vayan a morir por “fumar un poco”. Dios mío…).


Cambia todo, vaya si cambia. Anímate, ¡el que no arriesga no gana!